miércoles, 27 de febrero de 2008



¿ Qué será de mí cuando despegues el roce de tus dedos definitivamente de la palma de mis manos, cuando aún comprendiendo te sorprenda aborreciendo lo que hoy decías desear, cómo debo explicarme que dejé llevarme en esta dulce vida, mirando hacia la que pasé a ratos en tus pálpitos, mientras en el silencio los escuchaba infinitamente retumbar ?

sábado, 16 de febrero de 2008




Esculpiste mi rostro y mi cuerpo, moldeaste mi corazón con cada mirada, cada expresión, cada palabra. Echando la vista atrás encuentro cada encuentro suave, guardado; sin embargo los futuros se antojan de caminos pedregosos, difíciles como antes vi los demás. Continúo alzando copas y puestas de sol que no son más que castillos en la arena aguardando las olas que lo arrastren a lejano horizonte, así, descompuesto. Voces acalladas me pongo los zapatos, saliendo a tu encuentro, bebiendo aquél dulce elixir; el veneno en tu cuello.




domingo, 3 de febrero de 2008

Déjà-vu





Tal vez lo fui, pasando una y tantas vidas en otros brazos hasta que al fin te encontré, quizás no guardé en la noche mi cuerpo pero si el alma para recordarte. Y es ahora con mil trampas y cortinas cuando si hubo otra vida la recordé.

sábado, 2 de febrero de 2008

Courge



Fueron las calles recorridas e invitadas a presenciar lo prohibido, que a cada mirada nuestra una de sus luces se encendía. Pedía el roce de tus dedos, lo húmedo de tus labios y el perfume de París. Sentía llenarse el pecho con cada sonido de tu voz siendo placenteras las agujas que atravesaron tantas veces mi espalda dejando clavado un beso en mi piel


jueves, 17 de enero de 2008

Tus besos



Hoy aspiré tu olor. Lo sentí atravesando mi cuerpo, mezclándose innegable como resina que cae del árbol, adormeciendo mis nervios y congelando una vez más de tantas el aliento.
Pensé que bien valia la pena el desmayo y hasta la dura muerte si permanecía perpetuo en mi pecho el olor de tus besos.

lunes, 14 de enero de 2008

Deseo







En un rincón del deseo espera sentado, inquieto, otro beso victorioso. Brotando de los labios como espuma del mar, hoja de la rama, palabra de las entrañas... porque eres, amor, como agua en la orilla, como fuego en los volcanes, como sangre en el cuerpo y pálpito en el corazón.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Tango



Tus besos resuenan antojados como lluvia de abril. Aún etéreos, imaginarios pero en mis sueños tan reales... Y yo qué soy si no ilusa, espectatante de ellos, aquellos que se hacen de rogar.