La pasión escapa a los grilletes
arrancados de la pared.
Ya no se retuerce
revoltosa ni inocente.
Duda de su condena,
pero ve lejana la muerte.
Ya no se retuerce
revoltosa ni inocente.
Duda de su condena,
pero ve lejana la muerte.
Y es ahora con la cabeza entre las rodillas